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viernes, 26 de noviembre de 2010

¡Odio mi trabajo!


Publicado: noviembre 24, 2010, en MásHqR, por David Recio
Compartido por José Luis Pascual Pedraza en RED RRHH

Hoy me he levantado a la misma maldita hora que todos los malditos días, he desayunado con desgana, dejándome la mitad del café y con sólo un par de mordiscos en la tostada. Para colmo, ¡el metro abarrotado hasta los topes! Ya llego… un poco tarde, pero llego al trabajo… ¿Cuánto tiempo me queda para las vacaciones? ¿Dos meses? ¡Qué tortura, y estamos a martes! Vaya, toca reunión con mi jefe y el equipo. ¡Lo que faltaba! Y se pone a hablar de motivación… claro… pues nada a ver si se aplica el cuento y me empieza a motivar.
Si estos pensamientos te están rondando en la cabeza durante mucho tiempo, lamento decirte, que es muy mala señal. Quizás tengas que replantearte si estás en el sitio adecuado, o que no te tratan todo lo bien que te mereces o… que hay algo que tú no estás haciendo bien.


Esta otoño que nos toca vivir puede ser un buen momento para reflexionar sobre estas ideas. Por ejemplo, usando estas sencillas preguntas/respuestas:
A día de hoy, ¿me gusta mi trabajo?
Si: ¿Y me gustaba en el pasado?

Si: Estas donde quieres estar. Aún así, busca algo negativo que puedas cambiar o ayudar a cambiar.
No: ¿qué ha cambiado a mejor? ¿he cambiado yo? ¿por qué? ¿he participado activamente en el cambio o me he dejado arrastrar por otras personas?

No: ¿Y alguna vez me gustó?

Si: ¿Por qué ha dejado de gustarme? ¿Ha cambiado algo externo o he sido yo quién ha cambiado? ¿Me he acomodado viendo que la situación empeoraba? ¿Actitud o aptitud?
No: ¡Cambia de trabajo ya!

Y pensando en si nos motivan o no. ¿Por qué eso de que nos motiven es muy importante, no? Bueno, sería importante si alguien pudiera motivarnos, pero lamentablemente nadie nos puede motivar. ¡Qué cruda realidad!
Si yo, como trabajador ESTOY desmotivado, ya puede venir quien quiera a intentar motivarme que no lo va a conseguir. Quizá puedan ACTIVARME durante unos días, pero si YO NO QUIERO motivarme, poco podrán hacer. No quiero decir que un “Jefe” no juegue un papel importante en la gestión de la motivación de su equipo, porque sin duda su rol es crucial, pero la motivación principalmente es interna y debemos buscarla en nosotros mismos.
Los motivadores de los seres humanos no pueden explicarse de forma simplista. El dinero es muy importante, sí, es cierto, pero también lo son la necesidad de la actividad misma, la exigencia de desear una interacción social con otras personas, el emplear nuestra energía, el desarrollarnos profesionalmente, el lograr un estatus social, el sentirnos que somos eficientes, el sentir orgullo de nuestro trabajo, y para realizarnos como seres humanos entre otras muchas razones. Hay tanta bibliografía sobre los motivadores que asusta.
Como hablamos en en post anterior el tiempo que dedicamos al trabajo supone tal parte de nuestra vida, que es necesario que estemos motivados por el mismo, de forma que no se convierta en una actividad alienada y trágicamente opresora; el estar motivado hacia el trabajo trae consecuencias psicológicas positivas, tales como la autorrealización, el sentirnos competentes, sabernos útiles y mantener nuestra autoestima. No olvidemos que las satisfacciones proporcionadas por el trabajo contribuyen al bienestar general del individuo y a su sentimiento de valor personal.


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